La Tendencia Kitsch en las Estéticas Contemporáneas

2013:IrisAtma:02:blog:Kitsch

Ra’al Ki Victorieux

Podríamos ser, o tal vez ya somos kitsch. Esta tendencia se ha convertido en una fascinación en los productos culturales contemporáneos. Echa un vistazo a las redes sociales y al estilo predominante de videos musicales. Quizás sea tu placer culpable o el reflejo de tu pasión; el Kitsch está aquí para quedarse.

Kart Lagelfeld creó una estampilla para el Servicio Postal Francés, en la que puede verse un diseño de Chanel frente a la Torre Eiffel. El valor del timbre es de 75 centavos de euro, equivalente a 10 pesos con 50 centavos. El lunes 12 de enero 2004 salió a la venta esta estampilla en Francia. Sólo pasa por el Mundo de Karl, los Karl Likes y el Karlism y será muy fácil comprender la fascinación kitsch de este creador contemporáneo. 

We could be heroes 
just for one day
You, you will be me
No, I won’t
And I, I’ll drink all the time
We should be lovers
We can’t do that
We should be lovers
And that’s a fact
Elephant love medley
Nicole Kidman, Ewan McGregor and Jamie Allen.

Escribo estos apuntes escuchando un pop-kitsch CD: La banda sonora de la película Moulin Rouge. Mientras, me protejo para no pescar una gripa en estos fríos de invierno con una kitsch-bebida: té con brandy en una taza de cerámica con la imagen de las Chicas Superpoderosas.

Tendencia
El kitsch es una tendencia artística que tiene una identidad flexible, camaleónica. Se relaciona con muchas palabras como: cursi , fashion, glam, manierista, etc… El término kitsch aparece en 1860 en Munich. La palabra kitsch es una palabra alemana masculina y significa cursi. La palabra kitsching es un adjetivo femenino que también significa cursi: -Kitsch m (-(e)s) (pej) cursilería f; kitsching adj cursi.

But I love you, until the end of time… 

El kitsch es una tendencia artística y estética, es decir, una forma del arte que ha sido duradera a lo largo de la historia; influye en las estéticas de distintas etapas del arte. Dentro de este marco teórico, el kitsch es una tendencia como el expresionismo y el pop. El kitsch desde que aparece, influye en el arte y se instala en él, libre de los mapeos temporales.

But I love you, until the end of time… 

Entre algunos objetos kitsch podemos citar: La acumulación de figuras de cerámica en las estanterías de familia, combinados con retratos en pequeños y diversos marcos decorativos. Replicas de animales o personas “exóticos y bellos” en tamaño natural, decorando un salón iluminado con candiles de gran talla, múltiples arreglos florales y muebles en madera tallada. Servicio de té japonés acompañado de un juego de cocina con ocas para la buena suerte, mantillas de encaje cubriendo los muebles, y servilletas de papel estampadas, cubos de azúcar y merengues de colores para los comensales.

¿Has visto un führer kitsch? Jo Jo Rabbit retrata a un Adolf Hitler cursi. Durante su tiempo en el poder se presentaron retratos de él ataviado como el legendario Sigfrido, y los carteles propagandísticos del nazismo durante la II Guerra Mundial. El llamado “realismo socialista” pretendía imponer a los creadores conceptos estéticos apoyados en el engrandecimiento del obrero y el campesino como símbolos, así como dar una perspectiva de dioses a los héroes de la revolución. Esta imposición dio como resultado un gran número de obras en diversos géneros. Muchos cuadros reflejan episodios de la vida de Lenin, Stalin y Mao Tse Tung en una estética kitsch. Estas manifestaciones no sólo se asocian con la estética impuesta por los sistemas políticos, sino que pueden estar presentes en muchos elementos de la vida cotidiana: Las litografías y “posters” que se venden por millones, las esculturas de cemento que representan dioses de la antigüedad o imágenes cristianas, y millones de objetos que reproducen obras maestras que pretenden ser creaciones artísticas y son reproducciones de bajo costo, son exponentes de esté fenómeno estético que abunda en cualquier país y medio social.  

Existe un kitsch aplicado a las artes visuales, el cine y el diseño, a las letras, el teatro y la música. El kitsch busca la estética de los medios masivos de comunicación en función de lograr una “estética de masas”, generalmente apoyada en lo “superficial” y el “mal gusto” de las emociones. ¿No es entonces que el kitsch es aquello que permite a las emociones su presencia, simple y sencilla en un mundo donde parece ser que sólo la razón es rey?, ¿tal vez el kitsch es como el pequeño David frente al Goliat del stablishment de la razón?  

Orgasmos para llevar o tener aquí. Performance. Ra’al Ki Victorieux (Sugar Bloom)

El kitsch establece su territorio (se encuentra en):
1. Manifestaciones, productos y/o servicios en su mayoría barrocas, ostentosas, ornamentales, de apariencia majestuosa, manieristas, industriales o artesanales, de uso común en la vida cotidiana.

2. Arte que abreva de lo popular y lo pop en sus referencias visuales.

I hope that you don’t mind that I put down in words; how wonderful life is now that you are in the world. 

Algunas series de mi obra visual, como lo fue “Passion” han sido denominada kitsch por diversos autores Por ejemplo, cito a Miguel Martínez, Publicado en AZ, 16 octubre 01, Cultura, página 4C. Xalapa, Veracruz: 

“Abraham Moles, teórico de la Sociología de Masas, ha definido lo kitsch (sic) como el mal gusto, asociado con la “estética del consumo” y la estridencia decorativa. Los defensores de esta corriente afirman que el kitsch también debe tener un lugar dentro de la cultura y el arte. La exposición de Iris Atma parece confirmarlo y reclamar ese lugar. (…)
No hay que olvidar el tipo de estética kitsch que invade las obras de Jeff Koons, realizadas en colaboración con su ex mujer, Cicciolina, aprovechando el escándalo y el tirón mediático de su boda y su fama como porno-star. De igual forma, las fotografías de Robert Mapplethorpe han llegado a alcanzar precios exorbitantes, no sólo por el escándalo asociado a los temas sexuales que trata sin pudor alguno, sino por su condición de artista maldito aureolado por el Sida.  De igual forma, los motivos morbosos del fotógrafo Joel-Peter Wittkin, estéticamente alterados mediante una iluminación barroca, la técnica del blanco y negro y el retoque fotográfico, han hecho que sus imágenes a menudo fuesen más conocidas a través de los medios de información que de las exposiciones y revistas especializadas.
Finalmente, y como ejemplo paradigmático, no podemos pasar por alto la utilización mediática de la artista Orlan en sus performances. ” 

Si bien, algunos teóricos consideran el arte kitsch como un producto residual o mal hecho, en la actualidad muchos artistas exitosos tienen propuestas kitsch hegemónicas –validadas por el sistema artístico- o emergentes. 

Entre quienes consideran el kitsch como sinónimo de baratija, cito a Zumbado, Petronio y Moles:

-“El adjetivo kitsching quiere decir ramplón, cursi. El verbo kitschen equivale en español a frangollar, infame vocablo castizo que denota la acción de hacer algo de prisa y mal. Y verkitschen es hacer pasar gato por liebre, una negación de lo auténtico, una baratija. El término aparece en Munich hacia 1860 y fue empleado por los comerciantes de esa ciudad para designar las piezas artísticas de escaso o nulo valor estético y fácil comercialización.”
“El kitsch ha devenido una categoría estética para designar el pseudoarte, lo que parece arte, pero no lo es.” Zumbado H. Kitsch, kitsch ¡bang bang! Cuba, 1988.
-“El kitsch es tanto más peligroso cuanto más se presente bien vestido. Es una cortesana en vestido de señora.” 
G. Petronio: Letteratura di massa, letteratura di consumo.

-“El kitsch es tanto más peligroso cuanto más se presente cliente como para que todos lo acepten (…) el kitsch reemplaza lo puro por lo impuro (…) el objeto siempre está, al mismo tiempo, bien y mal ejecutado: bien al nivel de la realización cuidada y acabada, mal en el sentido que la concepción está siempre distorsionada. ” Abraham Moles: El kitsch. 

Es posible que Zumbado trate peyorativamente al kitsch, debido al contexto cubano, que rechaza en gran parte lo que tenga que ver con referencias norteamericanas como la cultura de masas, comercialización, cultura pop, globalización: Coca-Cola, Mac Donalds, etc.

¿En qué momento la ideología política dejó de discutir con su contrincante en paradigmas políticos y empezó a luchar contra la efusividad del arte y del corazón?

Why does my heart cries? 

El kitsch es una tendencia hermana del pop, y aunque es hijo del siglo XIX, previo al pop, y después de la revolución francesa -del olvido de Dios en el Arte, y del centro sólo en lo mundano de la humanidad-. El kitsch florece más que ad hoc en los siglos XX y XXI con sus lenguajes masivos, estéticas híbridas y polémicas realidades: La producción en serie de obras que parecen ser artesanales y caras, pero son industriales y baratas, ¿un engaño cruel o una ilusión que necesitamos para vivir? La reproducción en llavero de una obra de arte maestra. La copia en camiseta de la fotografía del cartel de una película en un sistema de veneración de estrellas mediáticas. El pop es una de las vanguardias, movimiento o corriente del siglo XX, que surge en 1962. Además desde su aparición se ha convertido en una tendencia gracias a su enorme popularidad. Si bien el pop es una tendencia que remite directamente a los procesos industriales y de reproducción masiva del siglo XX, el kitsch aprovecha la plataforma tecnológica y de multirreproducción que le brinda la modernidad, para fusionar el lenguaje del pop siglo XX con cualquier otra tendencia o estilo, en un collage barroco de guiños a múltiples espectadores. 

El postmodernismo aparece después del descrédito u ocaso de las vanguardias. Surge cuando se acaba el sentido de vanguardia, pero no el de modernidad. En el post predomina el individuo sobre la tendencia o movimiento. El postmodernismo surge de la desilusión con el fracaso del modernismo para producir un mundo perfecto, racional, planeado y “compasivo”. Los sueños de modernidad fueron admirables pero en la luz de la historia contemporánea parecen ingenuos. La pérdida de la fe fue moneda común en sociedades perfectamente planeadas y con desarrollo tecnológico en Estados Unidos y Europa durante la segunda mitad del siglo XX. Para 1990, con el colapso del comunismo en la Unión Soviética y Europa del Este y el empuje hacia la desregulación y privatización en los Estados Unidos y la Gran Bretaña, el modernismo no fue más una fuerza central en la planeación económica o política. El postmodernismo reemplaza la utopía de la modernidad en tecnología y planeación con una actitud irónica, autoburlona y de algún modo una actitud independiente hacia la cultura y el progreso. En vez de estilos de elevación abstracta y funcional, la arquitectura postmoderna fusiona estilos históricos libremente y con un sentido del juego y del humor. El postmodernismo opta por la diversidad estilística y la descentralización en la organización. Produce obras que se mofan de sí mismas: anuncios que hacen bromas de la gente que toma los anuncios seriamente, y trabajos de ficción que exponen su propia artificialidad. Ironía y la auto-referencia son el sello de la sensibilidad postmoderna. La cultura postmoderna es ecléctica; toma y escoge de las expresiones creativas de la gente del mundo, aunque está basado principalmente en las culturas europea y norteamericana. El postmodernismo y su eclecticismo estético, junto con una globalización que da vital importancia a los medios y formas de comunicación; es un campo fértil para el kitsch. Y justo ahí el kitsch es rey de los juegos de simulación, artificio y simulacro. Por lo que seguramente seguirá seduciendo la estética en años por venir.

Besito y bendiciones, Kiss Kuss!

 

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