Recomendaciones para la Sanación Sexual en Mujeres

Ra’al Ki Victorieux

Las terapias de energía facilitan la sanación sexual, ya que al trabajar en la liberación de traumas, y en la purificación de la matriz, permiten que el cuerpo físico, libre de la contaminación, pueda regenerarse. En este artículo sugiero tres herramientas que una persona puede practicar a fin de mejorar su bienestar. Estas recomendaciones pueden seguirse de forma paralela a otro tratamiento médico, ya que las sugerencias aquí mencionadas no tienen efectos secundarios.

I. Meditar

La meditación puede ayudar a liberar energía enferma del cuerpo físico, emocional y psicológico de la mujer. En ocasiones, cargamos el trauma no sólo de nuestras experiencias personales, sino también de otras vidas, o del sufrimiento de las mujeres en nuestro árbol genealógico; madre, tías, abuelas, bisabuelas, etc. Cuando existe un daño a nivel energético, este se manifiesta como un desorden físico. Al retirar el daño en el plano de la energía, permitimos que el cuerpo físico tenga espacio y la oportunidad para que se regenere. Debido a que la semilla de la enfermedad puede haber estado por años, o décadas en nuestro organismo, es lógico que esto no se sanará con una sola meditación. Tampoco es que podamos pedir a otro que medite por nosotros. Es necesario que enfoquemos nuestra atención e intención en sanar, de forma persistente, durante al menos tres o seis meses, de forma diaria o un día sí o un día no. Es decir, es importante ser paciente y constante. Elegir un horario en que realizaremos la meditación, sin distracciones. También es importante que el baño o la ducha sea antes de meditar, y no después. Debido a que al meditar estamos moviendo energías sutiles, no debemos perturbar o eliminar el trabajo realizado al colocarnos inmediatamente bajo el chorro de agua. Al menos hay que dejar pasar 4 horas después de meditar para tomar un baño, o como se ha mencionado, ducharse con anterioridad.

En un principio, durante el margen de mes y medio o tres meses, sugiero realizar meditaciones al nivel físico, emocional o psicológico. Por ejemplo, la Meditación para Sanar el Útero, y la Meditación para Sanar del Abuso Sexual. Cuando experimentas llanto al meditar es normal, permítete sentir tus emociones, es parte del proceso de liberación. Te recomiendo que cuando medites tengas a la mano kleenex, dulces, y agua para tomar. Cuando experimentes en tus emociones y sensaciones mayor ligereza y bienestar, entonces podemos avanzar a la práctica de meditaciones que sanan en mayor profundidad, como trauma de vidas pasadas o de ancestros. En esta segunda etapa recomiendo la Meditación para Transmutar el Trauma de la Inquisición, y la Oración para Sanar el Árbol Genealógico.

Recomendaciones para la Sanación Sexual en Mujeres

II. Alfabetización Emocional

Ahora, es importante que desarrollemos la inteligencia emocional, ya que si queremos una vida plena y feliz, es sólo escuchando y expresando nuestras emociones de una forma clara que lo podremos lograr. Te sugiero comprar un cuaderno para este objetivo. Busca en la red la “rueda de emociones de Robert Plutchik“, y la “escala de emociones de Abraham Hicks“. Copia esta información en tu cuaderno. Ahora, antes y después de meditar, toma tu cuaderno, y responde a esta pregunta: -¿Cómo me siento?, ¿qué emociones, sensaciones experimento en este momento?

Responder esa pregunta te debería tomar menos de tres minutos. Sin embargo, pocas personas pueden lograr retratar su paisaje emocional con al menos 6 palabras que se refieran a emociones (que puedes encontrar en los gráficos que ya te he recomendado). Práctica en responder esta pregunta antes y después de meditar. Poco a poco debes encontrarte más cómoda con las palabras que describen emociones, y con la aceptación radical que te permita expresar honestamente cuál es tu estado emocional, cuáles son las dos emociones principales que sientes en ese momento, y qué emociones están debajo de estas en una forma más sutil.

III. Herbolaria

Al menos una vez a la semana, es útil que practiques un baño de asiento con hierbas amargas. Puedes elegir la hierba de tu preferencia entre: Diente de león, higuerilla, pirúl, ruda, romero, y sábila. También puedes consumir el té de estas hierbas, endulzado con miel. Si llegas a estar embarazada mientras realizas estas sugerencias de sanación, evita el uso de la ruda, ya que podría provocar sangrados y posibles abortos. Los baños con hierbas purifican, relajan y renuevan la energía.

Pon a hervir agua con la hierba amarga que hayas elegido, después que suelte el hervor, apaga el fuego. Espera a que no esté muy caliente, y coloca la olla bajo una silla con un orificio que permita que te sientes desnuda y recibas los vapores del agua. Si no tienes una silla para este tipo de baño, puedes poner la olla o una cubeta en la que has vertido el agua caliente con el manojo de hierba, dentro de la taza del escusado, y sentarte. Cubre tu cuerpo con una toalla grande que permita que los vapores queden dentro de la tela.

Gracias. Bendiciones de Amor, Gracia y Trascendencia

Espero que estas sugerencias te resulten útiles. Te agradezco dar like, comentar y compartir la información.

Te recuerdo que puedes comprar mis libros en Amazon Kindle.

Hasta pronto.

Ra’al Ki Victorieux

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