Entrevista con Ra’al Ki Victorieux; Artista Multidisciplinaria

En esta entrevista conversamos en relación al arte, el valor o precio de las obras artísticas, las mente del mundo, experiencias personales, la obra realizada a lo largo de su carrera, el proceso creativo y los momentos transformadores que ha experimentado Ra’al Ki. Las preguntas fueron realizadas por personas del gremio cultural, a través de las redes sociales de la artista. Elese Jenri Ceja trabaja en la Universidad Veracruzana, Foto Ilustración es un creativo de las artes gráficas que radica en el Estado de México, y Jaz Martinez es una profesional de la educación quien habita en la Ciudad de México.

Elese Jenri Ceja: ¿El arte, existe?

Ra’al Ki: Sí, el arte existe, es parte de la vida, y se manifiesta a lo largo de la historia de la humanidad. Algunos consideran que el inicio de la cultura se define con el nacimiento de la escritura. Sin embargo, se encuentra arte no sólo después de la escritura, tampoco únicamente en las consideradas bellas artes, sino incluso en los oficios de la antigüedad: joyería, armería, y en el rito. ¿Es que sobrevivir es un arte, porque incluimos los rudimentarios signos de los hombres primigenios en los museos? Probablemente, con certeza no siempre es sencillo, si así lo fueran no tendríamos una alarmante estadística de suicidio y personas en condición depresiva, de locura, o en situación de calle. Por supuesto, más allá de las sofisticaciones y peculiaridades en los procesos implícitos en la cultura de la sobrevivencia, el arte pretende acotar una categoría de actos y obras de cierto esplendor. Es decir; si bien toda la historia de la cultura es digna de un lugar en los anales y archivos, lo que define al arte es su relativa unicidad: un brillo, un esplendor que destaca ciertos signos de la existencia humana en comparación con los otros. La facultad de la creación artística se encuentra latente en cada persona, sim embargo, ¿qué es lo que hace que sólo algunos aspirantes logren la revelación? El arte es una realización repentina de la forma precisa de combinar sonidos, colores, formas, historias… de expresar la sabiduría a través de un lenguaje creativo. El arte es una función del alma superior, de ahí que muchos artistas inician por trabajar con el desarrollo de su identidad, de cuestionarse las preguntas trascendentales, y buscar respuestas más allá del mundo de lo banal. De ahí la diferencia entre los garabatos de un pequeño, ya sea en edad o en meditación e intuición, y los trazos de un artista que ha logrado perfeccionar su discurso y técnica. El arte es un territorio en que encontramos relatos de las guerras y conflictos del mundo, del desapego que permite la creación que trasciende las discordias y produce innovaciones para la evolución de la humanidad.

EJC: ¿Se debe cobrar por el arte?, ¿quién debería decidir lo que vale el arte?

RK: Si deseas vivir de ello, lo ideal es aprender a gestionar lo que inviertes en la producción artística, con lo que logras recibir debido a la venta o promoción de las obras. Sin embargo, muchas personas a lo largo de la historia se han dedicado a realizar obras mientras cuentan con el subsidio de un familiar o pareja. Entre ellos, Toulouse-Lautrec, Frida Kahlo, Karl Marx. En la actualidad, prevalece el ejercicio del diseño, la edición de video, desarrollo de apps, y labores semejantes que cubren necesidades para la promoción de las empresas. Aún cuando estas profesiones tienen un componente artístico, es complejo realizar una aportación realmente libre y creativa cuando es necesario cumplir con los parámetros de los clientes, que se ajustan a predicciones de mercado. Es bueno recordar la diferencia entre precio de un servicio u objeto creativo, con el valor y la trascendencia de un discurso artístico. Para explicarlo mejor; el valor de subasta de alguna obra, no equivale necesariamente a la trascendencia artística de esta. Algunos artistas logran altos precios de mercado debido a diversas prácticas financieras, relaciones personales, contacto con celebridades, estrategias de mercado, etc. En la lista de las obras más caras del mundo encontramos la Mona Lisa de Leonardo da Vinci, como la que tiene el valor de seguro más alto para una pintura, fue valuada en 100 millones en 1962, y en la actualidad este precio se ha multiplicado. También de Da Vinci, la obra Salvator Mundi, se vendió en 450 millones de dólares, logrando el récord de la pintura más cara en una subasta pública. Willem de Kooning, Paul Cézanne, Paul Gauguin, Jackson Pollock, Mark Rothko, Rembrandt, Pablo Picasso, Gustav Klimt, Francis Bacon, Edvard Munch, Amedeo Modigliani y Jean-Michel Basquiat son los artistas cuyas obras se han vendido entre 110 y 450 millones de dólares. Sin embargo, esta muestra de obras de hombres occidentales, por muy caras que se consideren, no demerita el valor de las obras de todas las mujeres, de las culturas orientales, latinoamericanas, indígenas, de los “otros”. Las mujeres se han asociado por siglos con “artes menores” como la moda, la joyería, la artesanía y el bordado, entre otros géneros. Actualmente se impulsa la valoración de estas prácticas en los sistemas de mercado. Sin embargo, es un proceso y tomará tiempo para que en la lista de las obras más caras del mundo encontremos nombres que reflejen la diversidad cultural del mundo.

EJC: ¿Lees la mente?

De acuerdo al Kybalión, de Hermes Trismegisto, “todo es mental”, es decir, no sólo tu o mi mente, sino la mente colectiva, lo que las ciencias contemporáneas denominan la psicología social. En ese sentido, estoy muy interesada en los procesos de psicología del arte, y psicología social. Mi trabajo como activista a través del arte me ha llevado a percibir necesidades sociales y proponer discursos que al menos puedan generar debates, y ojalá posibles transformaciones positivas.

Entrevista con Ra'al Ki Victorieux; Artista Multidisciplinaria

Foto Ilustración: ¿Qué estilo o corriente manejas o cuáles has inventado?

RK: Suelo trabajar por proyecto, y no necesariamente establezco una continuidad entre ellos, es decir, algunos proyectos pueden coexistir simultáneamente. Por ejemplo, Azul fue uno de mis primeros proyectos multidisciplinarios, de pintura, performance, poesía, en la tendencia de la abstracción y figuración, a ratos expresionista con acentos geométricos. Predomina la monocromía, como el título de la serie lo índica, azules en diversos matices, sin embargo, incluyo algunos acentos en rojo, negro o blanco. Después realicé Passion, en el cual reflexiono en torno al erotismo la sensualidad femenina, abordé instalación, performance, pintura, video arte, epístola, arte objeto, y me acerqué al arte pop, kitsch, con acentos barrocos. Una de mis influencias en este periodo fue Robert Rauschenberg, con su obra en mente, establecí una composición geométrica, sobre la cual incorporé collage, para después completar con una abstracción en colores principalmente cálidos, y rematar con ornamentaciones de bordado, y caligrafía, en un esfuerzo por dar una impronta femenina a la obra. El arte correo en esta etapa tuvo gran influencia de Fluxus, ya que versiones literario – visuales, experimentales de las epístolas fueron enviadas a través de correo electrónico y postal, incluso en forma de anuncios clasificados en revistas culturales. Las pinturas tenían fragmentos de las cartas de amor, las cuales también dieron pie a versiones en radio y en música electrónica. La estrella y autora de Passion fue Sugar Bloom, Iris Aggeler, mi álter ego con la que propusimos el término “Teatro Conceptual” para presentar obras escénicas que combinan géneros teatrales, con libertades y propuestas del performance, video performance, arte sonoro y arte conceptual.

Cuando empecé a publicar mis autobiografías, la primera en ver la luz fue XIX Esfinge Solar, obra en la que relatamos cuestiones personales y profesionales a través de mi álter ego Vamp Iris Atma Ra. Ella gusta de interpretar lo que llamamos Rock Zen, que es una combinación de mantras con ritmos de rock. También ha realizado performance, pintura y otras artes visuales. La obra que realizo con Vamp Iris es parte del proyecto La Victoria de la Esfinge. En letras se asocia con la novela negra, los temas predominantes son el misticismo, el alma superior, la sanación espiritual, los rituales para aliviar las almas de los muertos con violencia, por pena capital, para llevar esperanza a los hikikomoris, sanación a los procesos de locura, etc. En artes visuales en ocasiones trabaja la ilustración, principalmente en diseño de personaje, vestuario y accesorios, también realiza pintura en collage y arte de protección espiritual, que conforma la serie “Semper Victrix“, en la que retoma símbolos del Tíbet, China, países nórdicos, y la cultura popular.

La segunda autobiografía fue VIII Aikya, en la que relatamos la vida y obra de Spicy, Hmädi Iris México Valparaíso. En este caso hablamos también de un proyecto multi e interdisciplinar, que tiene como centro el activismo por la unidad y la libertad. Se relaciona con el arte político, activista, por la justicia social, la política cultural, la inclusión de los grupos vulnerables -mujeres, sexualidades diversas, indígenas, orientales, afroamericanos-, la paz, y los derechos humanos universales en general, y los artístico y culturales en particular. De ahí que la influencia de artistas como Ai Weiwei, Clemente Padín, ha sido determinante en este proyecto. Parte importante de este cuerpo de obra son los Manifiestos, así como diversas acciones de arte público, arte concepual, arte digital, arte activista, video arte, arte sonoro.

Las mencionadas autobiografías, y algunos de los video performances, caen en la categoría de lo “perforfactico”, que es una categoría que me he inventado para nombrar obra que incluye performance, algo de ficción, y permanece principalmente documental, ya que está basado en hechos reales.

FI: ¿Cuál es el evento mas importa que te haya marcado antes de ellos 16 años? 

Creo que mi alma escogió nacer en una situación complicada. En primer lugar, sobreviví a nacer con el cordón umbilical amarrado y un soplo en el corazón. Sólo uno -o menos- de cada diez bebés en esa situación se salva. Cuando tenía dos años mis padres se separaron. Crecer como hija de una madre soltera trabajadora que tenía que proveer para toda la familia me hizo experimentar negligencia emocional. En la escuela a la que asistí sufrí bullying. El arte fue mi refugio, forma de sobrevivir al poder escapar al mundo de la creación y la imaginación. En términos generales mi familia es de comerciantes, por lo que he sido tratada como la “oveja negra” o el “chivo expiatorio”. Dicen que encontrar la forma de remontar esto es una prueba de carácter. Los maestros espirituales le llaman la “muerte chamánica”, porque aunque te haya sucedido antes de la mayoría de edad, si no lo resuelves, esta impronta traumática continúa bloqueando tu desarrollo en la edad adulta. La idea es aprender cómo sanar, para después poder ayudar a sanar a otros. También, algo positivo es que al aprender a aceptar radicalmente lo que es, y así sanar y retirar lo posible de bloqueos, empiezas a redescubrir tus virtudes, y también las herencias positivas de la familia o entorno en que te tocó crecer. Es como limpiar los anteojos con los que percibes el mundo para poder avanzar de mejor manera.

Jaz Martínez: ¿Qué momento representativo te ha traído a este punto?

RK: Desde pequeña me atraía la lectura de libros de arte y espirituales, pero no fue sino hasta alrededor del 2005 en que me enfermé de gravedad, que tomé con seriedad el conocimiento de la medicina alternativa, la meditación, la herbolaria, los chakras, la cábala, la psicología. Esto me ha enriquecido profundamente, ha dado mayor integridad a mi trabajo no sólo en creación sino también en educación por las artes y el desarrollo personal.

JM: ¿Qué sientes cuando creas?

RK: Cuando creo experimento muchas cosas, en un principio invoco, algo de mi solicita o clama por la inspiración como una respuesta necesaria a la necesidad creativa. Es como si experimentara la ansiedad, la falta de eso que aún no ha sido creado. Después, paulatinamente voy desarrollando la visión y concreción de tal deseo. En algún momento experimento el flujo, ese momento en que puedes trabajar sin esfuerzo, es una de las partes más satisfactorias. A veces implica sacrificio, porque a fin de hacer espacio y tiempo para este flujo, uno renuncia a muchas otras cosas. Encuentro cada vez más importante no sólo el concluir los procesos, sino en generar documentación ordenada y pública de ellos. Parte de ello es lo que me ha motivado a impulsar el proyecto de recapitulación y archivo, de edición de catálogos y autobiografías.

Muchas gracias por leer esta entrevista, te invitamos a apoyarnos con un like, comentario y compartir. Hasta pronto.

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